¿Qué son las competencias laborales?

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) define las competencias laborales como la capacidad efectiva para llevar a cabo exitosamente una actividad laboral plenamente identificada. La competencia laboral no es una probabilidad de éxito en la ejecución de un trabajo; es una capacidad real y demostrada.

Las competencias laborales son entendidas desde tres dimensiones: el primero concibe la competencia como la capacidad para ejecutar las tareas (conocimiento); el segundo la concentra en atributos personales (actitudes, capacidades) y el tercero, denominado “holístico”, incluye a los dos anteriores.

En otras palabras, las competencias laborales pueden definirse como los conocimientos y las habilidades para responder satisfactoriamente la demanda de una tarea o actividad, cumpliendo los objetivos establecidos por una institución o empresa, con la actitud y determinación correcta.

¿Cómo se clasifican las competencias laborales?

De acuerdo con Corvalán y Hawes (2005), las competencias pueden clasificarse según el ámbito de aplicación como generales y específicas. Las competencias generales son los conocimientos, destrezas y actitudes esenciales mínimas requeridas para desenvolverse en el ámbito laboral y las habilidades necesarias para el empleo y la vida como ciudadano.

En tanto que las competencias específicas son los conocimientos, habilidades y destrezas necesarios para realizar una labor determinada.

En ese sentido, se dice que una persona es competente cuando implementa estas tres características para la realización satisfactoria de las actividades que desempeña. Por ejemplo: tener las actitudes correctas en el momento adecuado, tener los conocimientos necesarios para llevar a cabo las tareas que se le encomiendan, aprovechar correctamente los recursos que le son proporcionados. Esto se resume en saber hacer, querer hacer y en además hacerlo con motivación.

A continuación, explicamos con más detalle cada de uno de los tres elementos que componen o hacen parte de una competencia laboral:

Elemento cognoscitivo (el saber)

El elemento cognoscitivo representa el nivel de conocimiento aprendido que es útil y significativo para que el trabajador se pueda desempeñar de forma productiva en una situación de trabajo real.

Además, no se refiere solo al proceso de aprendizaje obtenido por medio de la instrucción, sino también al aprendizaje empírico obtenido por medio de la experiencia adquirida en su campo de trabajo.

Dentro de este elemento, se encuentra una subcategoría o subelemento, que es el elemento procedimental y este incluye todas las destrezas que se deben tener para realizar una labor. Son todas las habilidades adquiridas para manejar procedimientos y técnicas específicas que son requeridas para que una persona se desarrolle dentro de una determinada área laboral.

Elemento actitudinal (querer)

No basta saber hacer algo, el elemento actitudinal hace relación a querer hacer algo. Por eso se refiere a las actitudes que todo trabajador debe poseer y poder aplicar en el momento adecuado y preciso; estas actitudes están relacionadas con la consecución del éxito en un puesto específico.

Las actitudes definen también la forma de cómo una persona se comporta y actúa al momento de desempeñar sus tareas dentro de su trabajo y especialmente cómo responden ante la presión laboral.

Elemento espiritual o emocional (ser)

Es importante pensar en la parte humana de cada trabajador. En el proceso o el desarrollo de las competencias laborales no puede dejarse de lado la parte emocional del individuo.

Esto va muy de la mano con las estrategias del área de gestión del talento humano. Los planes para el desarrollo profesional y el desarrollo de liderazgo de los colaboradores no pueden hacerse sin tomar en cuenta el factor humano, cómo se sienten los trabajadores en la realización de sus tareas y en su entorno.

Tal y como mencionábamos en artículos previos, en el proceso de reclutamiento los headhunters se fijan o enfocan en las competencias actitudinales, incluso por encima de las competencias asociadas al conocimiento.

Las competencias actitudinales son finalmente las que ayudarán a una mejor incorporación del candidato a la empresa, así como una rápida identificación con los principios y cultura de la organización y lo que le permitirá en definitiva alcanzar los objetivos o metas trazadas.

Fuentes

LAS COMPETENCIAS LABORALES: ¿La estrategia laboral para la competitividad de las organizaciones? – Revista SciELO

¿Qué es competencia laboral? – Organización Internacional del Trabajo (OIT)